6 ago. 2010

Ciudadanía Activa

Reconozco que antes de profundizar en la Unión Europea, veía a ésta como algo lejano a mí, que leía a veces en titulares de prensa pero que captaban en pocas ocasiones mi atención. Conforme voy conociendo más de ella, voy situando cada cosa en su sitio, es como si el puzzle de este gran Sistema que nos rodea se tornara más comprensible y por lo tanto, más interesante para mí.
Ahora veo una Europa más cercana, deseosa de que sus ciudadanos participen y se impliquen, que conozcan sus entresijos y ventajas de ser ciudadanos europeos, aunque bien es cierto que no han sabido cómo hacerlo, o cómo comunicarlo. No hay más que ver la escasa participación de ciudadanos europeos en las constantes consultas públicas que la UE pone a disposición de cualquier ciudadano que quiera de verdad implicarse en esto de Europa. Los resultados de estas colaboraciones son mínimos, como en otras ocasiones he mencionado. 
Siempre me ha llamado mucho la atención de porqué ocurre esto, porqué la gente es tan poco colaborativa y participativa en temas tan trascendentes como la política, la educación, la cultura...sea al nivel que sea, y en cambio cómo somos capaces de gastar nuestro dinero y nuestro tiempo en encuestas intrascendentes como las que a diario anuncian en programas de TV. Creo que la única explicación que puedo encontrar es que estos últimos "se venden" mejor que la propia UE. 
Si los europeos fuéramos conscientes del poder que supone que un organismo como la UE nos consulte, si fuéramos capaces de entender y hacer entender que con la colaboración y la participación tenemos la fuerza de cambiar las Grandes políticas, quizás, algún día...la democracia torne a su verdadera función representativa gracias a una verdadera ciudadanía activa.
Una ciudadanía activa en la que el ciudadano se convirtiera en actor y el político en mero mediador de esa acción, el político recobraría su verdadera función: estar al servicio del pueblo. Una ciudadanía pasiva le da al político una herramienta perfecta para creerse con el poder de imponer su voluntad, además se siente inmune a la justicia porque se cree respaldado por esa masa anónima que una vez le otorgó esa representación. Los hay que se creen tocados por el dedo de Dios y los que hicieron del optimismo un verdadero problema social. Desgraciadamente para la ciudadanía activa, ninguno de estos modos de entender la política despierta la atención de millones de españoles y de europeos que se sienten mucho más atraídos, hoy por hoy, por la carnaza de los intrascendentes msm de programas de TV. Más bien invitan al letargo, ya que "total, si todos son iguales".
 Bueno, yo sigo esperando que algún día llegue esa forma de hacer Política que despierte a los ensimismados, a los durmientes y a ese rebelde que todos llevamos dentro y seamos capaces de hacernos oír, estemos en la posición que estemos y seamos del signo político que sea, pero ciudadanos activos al fin y al cabo.

Para leer sobre partcicipación activa, os recomiendo un interesante artículo publicado en la Factoría del Alcalde de Parthenay (Francia) hasta 2.001, Michel Hervé, que fue capaz de poner en práctica un verdadero ejemplo de participación activa en esta ciudad. Sin duda, un atisbo de esperanza de que las cosas pueden ser diferentes, porque en el fondo, el ser humano es colaborativo y participativo.