18 jun. 2010

¿Podría estar Europa afectada del "mal holandés"?

Leyendo hace unos días las últimas noticias de un posible "gran descubrimiento minero en Afganistán", he recordado el término "mal holandés" que no es una afección vacuna, ni una nueva enfermedad de la europa occidental. Es un término que en economía se usa para explicar el efecto negativo que tiene sobre la economía de un país el descubrimiento de nuevos yacimientos, pero también las consecuencias que se derivan de recibir ayudas o recursos externos.

Es un término que usa el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial como "excusa" para no ayudar a los países del Tercer Mundo (si no es bajo su control). Aunque no hay que irse tan lejos, el párroco de mi pueblo también dice que cuando veamos a un mendigo pidiendo, no le demos, porque si no se acostumbra a pedir y no trabaja, que es mejor aportarlo a la Iglesia, que ellos ya se encargan de crear centros de ayuda a los desamparados.

Lo explicaré con un ejemplo, ya que es importante entenderlo bien para ver la relación de conceptos, y la relación que este mal podría tener con nuestro país, y otros países europeos...

Nigeria, años 70, con los nuevos descubrimientos de yacimientos de petróleo, los productos que exportaban tales como cacao y cacahuetes dejaron de ser rentables, (debido al aumento de los ingresos procedentes del petróleo), y su producción se fue a pique. Esto ocurrió porque los productos internos se encarecen, la mano de obra y su producción se deprecia, es decir, los productos con los que no se puede comerciar en el mercado internacional, como los servicios locales y algunos alimentos se encarecen de tal modo que hace falta desviar recursos para producirlos. Es la necesidad de pagar las importaciones lo que hace que las exportaciones sean valiosas para la sociedad que las produce. Como el país ahora se siente rico, no tiene necesidad de trabajar para comprar (antes, las exportaciones eran la única moneda de cambio para pagar las importaciones) abandona su tradicional fuente de riqueza, que generalmente en países como Nigeria son las que absorven más cantidad de mano de obra y servicios.  Como vemos el "mal holandés" puede ser perjudicial para el desarrollo económico de un país, al desplazar otras actividades exportadoras con un potencial de crecimiento rápido. 
Imaginaos, como afectaría al mundo el descubrimiento de yacimientos de petróleo u otros minerales valiosos a países como China o India!!! cuyas actividades clave son las manufacturas con gran cantidad de mano de obra, y cual sería su repercusión en Europa y EEUU!!!

Continúo con el ejemplo de Nigeria, que es muy gráfico. 
Nigeria continuó con su efecto euforia durante 15 años, el gobierno se dedicó a despilfarrar de forma catastrófica sus nuevos recursos, solicitando cuantiosos créditos y derrochando el dinero pensando que esto nunca se iba a acabar (¿os suena?). Pero en física existe una teoría que dice que "todo lo que sube tiene que bajar", a mitad de los ochenta, el precio del petróleo cayó en picado, y en Nigeria se acabó la fiesta de un día para otro. Los ingresos de petróleo cayeron, los bancos ya no concedían créditos. Entonces los gobiernos empezaron a acometer reformas drásticas, se realizaron "programas de reajuste estructural", volver a ser competitivos en un sector abandonado por la euforia, costaba mucho esfuerzo. Los ciudadanos de a pié, que no entendían de recursos, importaciones, exportaciones, solo vieron su nivel de vida reducido a la mitad. Las reformas, apoyadas por diversos organismos internacionales provocaron una repulsa de éstos hacia dichos organismos y a su propio gobierno, que no tardaría en ser destituido. Es lo que se conoce como "falsa conciencia". Desde entonces, se sostiene esta teoría: que los ingresos procedentes de los recursos externos dificultan la gobernabilidad de un país.

Igual que no hay que irse al FMI para entender lo que dice el párroco de mi pueblo, tampoco es necesario explicar con el ejemplo de los países del "Club de la Miseria" lo mismo que se nos puede aplicar a los países europeos, como España. La diferencia fundamental es que los mismos (FMI, Banco Mundial) que dicen que no se debe ayudar a países tercer mundistas (que ya se encargarán ellos), fomentan esas mismas ayudas y recursos entre países desarrollados. Quizás sea, porque el dinero está y estará siempre en los países desarrollados y a estos, siempre podrán cobrarles la deuda.