29 abr. 2011

Orihuela: "Colectivo Pueblo"

No suelo hablar en mi blog de política local, pero hace unos días asistí al acto de presentación de una nueva delegación del diario Información en Orihuela y he "tenido" la oportunidad de asistir, como acompañante, al citado acto.

Entre los asistentes figuraban, según nuestra alcaldesa Mónica Lorente, todos los "colectivos de la ciudad": políticos, representantes de los partidos de la oposición, representantes de la Cámara de Comercio, de la Semana Santa, de los medios de comunicación, de la Polícía, de Asociaciones varias, etc. Entre bambalinas presencié algo mucho más interesante para mí, aunque mucho menos perceptible para los asiduos a este tipo de reuniones. La frase que alguien me dijo en un momento del acto lo resume todo: "somos cincuenta que nos movemos en el mismo círculo". 


Efectivamente, quiero destacar en primer lugar que los cuchillos, aunque afilados y hacia diferentes frentes, ninguno me rozó, pero pude sentir el susurro al pasar, las falsas miradas, las sonrisas torcidas, los flojos apretones de manos y los besos entre los asistentes se cruzaba ante mis ojos (no quería perderme detalle).

Destaco los minicírculos que se formaban entre los asistentes, hablaban entre ellos, creo que estaban todos pero en diferentes burbujas, se juntan, pero no se revuelven, si acaso para desearse "suerte con lo tuyo, jeje" se decían algunos (supongo que por algún asunto oscuro con la Justicia). Se conocen, y aunque todos parecen respetarse y llevarse bien (o eso me dicen), creo que nadie habla con nadie por hablar, todo parece intencionado, casi diría que premeditado. La tensión se respira en el ambiente.

Mi orihuelica es patrimonio único en sí misma, uno de esos lugares en los que podría florecer el Renacimiento en cualquier momento. Es uno de esos lugares en los que se ha formado una especie de microclima, donde nada cambia..."estamos todos los que somos y somos todos los que estamos" parecían decir los asistentes.

Por un momento me pregunté ¿pero qué me he perdido todos estos años?, metida en este microclima, casi pensé que esto era Orihuela, mi pueblo, y que me había perdido algo importante, por estar metida en mi negocio, mis quehaceres, con mis hijos, en fin, las batallas del día a día.... Luego, tras ese acto me reuní con otro colectivo bastante diferente, un grupo que por motivo que no viene al caso, nos juntamos en una comida, gente variada, gente joven que busca su primer empleo y su lugar en la sociedad, empresarios que lo están pasando mal, gente con distintas ideologías políticas, pero gente de Orihuela al fin y al cabo. Entonces pensé que en aquel acto al que había asistido por la mañana, efectivamente no estaban todos los que son ni eran todos los que estaban, que el "colectivo pueblo" no estaba representado en ese grupo de los cincuenta, y que Orihuela es mucho más que ese grupo tan minúsculo, tan cerrado y tan alejado de la realidad al que todos quieren pertenecer, unos para sacarse la foto, otros para establecer contactos, otros simplemente porque creen que eso es Orihuela, y hay que estar.

Entonces reflexioné, ya no me importó que aquel representante de la Cámara de Comercio (cuyo entusiasmo brillo por su ausencia) no pareciera tener interés en mi predisposición por colaborar con el desarrollo turístico de mi ciudad, pues observé una aptitud derrotista en él (no podemos hacer nada, fueron sus palabras, de eso se encargan los políticos). Tampoco que ellos creyeran que representan a todos los colectivos de mi ciudad, porque realmente lo que comprobé esa mañana era que el "Colectivo Pueblo" ni estaba ni se le esperaba en ese acto, ni en ninguno otro de esos tintes.

Empieza la campaña electoral. Todo empieza a tomar tintes políticos, desde una simple carrera de la mujer, a la inauguración de un diario. Supongo que en todas las ciudades pasa lo mismo, y me planteo seriamente que el mayor problema actual es precisamente la poca representatividad de aquéllos que dicen trabajar por y para nosotros. Me decepciona la clase política actual, pero también los representantes de asociaciones que creer hablar por nosotros. Sin duda, el modelo está caduco.

Recomiendo leer sobre el modelo caduco de los sindicatos (al que yo añado el de muchos modelos de Asociaciones empresariales), un artículo de los profesores Martínez y Calvo, de su blog "La economía según Sun Tzun", en el que deja patente la escasa representación de estos órganos, en contra del gran poder que acaparan.


Imagen: "La compañía del capitán Reijnier Reael y el teniente Cornelis Michielsz Blaeuw" de Frans Hals y Pieter Codde, (1633-1637).

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