15 nov. 2009

¿Manipulas o te manipulan?

Ninguno de nosotros seríamos capaces de reconocer que alguien o algo nos está manipulando, pero lo cierto es que todos somos blanco fácil de la manipulación en la red. Bien a través de medios de comunicación, bien a través de esos personajes de profesión poco identificada denominados: Gurús.

Es el caso de este nuevo sistema de comunicación llamado 2.0, definido por muchos como la comunicación bidireccional, es decir receptor y emisor están en contacto y regalan conocimiento. Entre sus bondades estaría la de fomentar la colaboración y el intercambio ágil y eficaz de la información entre usuarios de una comunidad o red social, pero ¿hasta dónde es cierto este hecho?, es decir ¿jugamos todos con las mismas cartas?, ¿realmente todos regalamos conocimiento?, ¿regalamos o nos "roban" conocimiento?, ¿nos manipulan o manipulamos?.

Los escépticos sostienen que las comunicaciones indirectas por correo electrónico e Internet acarrean abunantes problemas que no se producen en las interacciones cara a cara. Katz et al, dice: "Teclear no es ser humano, estar en el ciberespacio no es real; todo es apariencia y alineación, un pobre sustituto de lo verdadero" (2.001).

En la red nos encontramos una amplia gama de Gurús, que bajo sus merecidas patentes intelectuales o avales de su brillantez (tenemos desde los que estudiaron en la prestigiosa Universidad de Harvard, hasta los que simplemente "tienen conocimientos de"), todos ellos se mueven por 2 motivos principalmente: los que buscan la manipulación y los que buscan la celebridad, y en muchos casos ambos van unidos. Reproduzco aquí las palabras de Santiago Ramón y Cajal hablando precisamente de otros "sabios ilustres":

             "Acaso me equivoque, pero declaro sinceramente que en mis excursiones por el extranjero y en mis conversaciones con sabios ilustres, he sacado la impresión (salvada tal cual excepción) de que la mayoría de éstos pertenece a la categoría de las inteligencias regulares, pero disciplinadas, muy cultivadas y movidas por avidez insaciable de celebridad. Es más: en alguna ocasión he topado con sabios renombrados inferiores, tanto por sus pasiones como por su inteligencia, al descubrimiento  que los sacó de la oscuridad, y al cual llegaron por los ciegos e inesperados caminos del azar. El caso de  Courtois, del cual ha dicho un ingenioso escritor que no se sabe si fue él quien descubrió el yodo, o si el yodo lo descubrió a él, es más frecuente de lo que muchos se figuran"

Aunque existe una gran diferencia entre los personajes de los que habla Ramón y Cajal (científicos) y los que hablo yo ahora (Gurús en la Red), es curioso que siendo sus comunicaciones tan poco útiles para el progreso de la sociedad, sean tan capaces de manipular y conseguir el entusiasmo de firmes seguidores, los manipulados, que agradecidos y entusiastas, con ese deseo de colaborar en la obra magna actual: el GRATIS TOTAL, regalan su trabajo, estudios, descubrimientos, pensamientos e inquietudes para que otros, los manipuladores sí saquen un beneficio directo y honeroso de esas colaboraciones, lo que me hace pensar que, efectivamnente, las reglas no son las mismas y que sus manipulaciones son y pueden ser mucho más serias de lo que aparentan.

Sin duda uno de los más beneficiados de estas colaboraciones es la Ciencia (que no los científicos), el beneficio social que genera el compartir datos y conocimiento para descubrir vacunas, compartir estudios desde cualquier parte del mundo, etc, sí justifica y enaltece el 2.0 como yo lo entiendo. El resto de colaboraciones no las entiendo como tal.
Ramón y Cajal se consideraba a sí mismo como un "trabajador modesto", hombre de regular entendimiento y ansioso de nombradía, si bien no creo que su generosidad fuera tal como para regalar sus trabajos al mundo, y por el cual obtuvo el Premio Nobel de Medicina en 1.906.
Me gusta la independencia de juicio del que alardea el científico, imaginármelo en sus soliloquios cual bloguer actual de "modesta reputación", escribiendo un domingo cualquiera, un hombre práctico de cabeza equilibrada, que se reveló contra los "Gurús" de su tiempo y nos mostró la receta del éxito: TRABAJO y PERSEVERANCIA.

Nuestos Gurús de Harvard nunca regalarían su trabajo a la red, porque ellos deciden qué venden y qué no, pero animan a que el resto de "manipulables" y afines SI lo hagan en la red, teniéndo entonces otra vez una especie de clase social que domina a la otra. Pero al fin y al cabo "¡quién es Cajal para atreverse a juzgar los trabajos de los sabios!" le reprochaban sus compañeros de la Universidad de Zaragoza, y ¡quién somos otros ahora para juzgar los trabajos de los Gurús de hoy!


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